Plataforma Cicloturista No Más Cuestas, Por Favor

viernes 24 de octubre de 2008

Ruta 1: Vía Verde del Tajuña

¡Muy buenas internautas que por aquí os habeis dejado caer!, ¡pobrecit@s de vosotr@s! jaja.....la primera etapa en el inicio de nuestras aventuras sin fin se dio por el bonito y fértil valle del Tajuña, donde desde hace ya unos años transcurre la que creo que es única Vía Verde en lo que artificialmente se conoce como Comunidad de Madrid -esto es Castilla, viva Castilla Comunera-. Dejando al margen este inciso que no viene a cuento, diremos que primero tuvimos que cargar las bicis, por supuesto, y tomar algo de fuerza gracias a esas rosquillas que los yanquis llaman donuts:


El carro del Yiyo
Colocando los ciclos
Colocando las burras
Tomando fuerzas el Yiyo después de una noche sin dormir

Los susodichos, es decir nosotros, comenzamos nuestro castigo en Morata de Tajuña camino de Ambite, uno de los extremos de la Vía Verde (el otro es Arganda), pero no llegamos hasta Ambite sino hasta el famoso pueblo de Carabaña, donde las aguas medicinales -de mal sabor, pero que limpian a uno por dentro-, esas que ya explotaban los romanos.


El Ocaña preparado para comenzar su calvario con cigarro en mano, qué gran deportista jaja, ¡Un saludo Ocaña!
Ahí teneis la esbelta figura de Santi, otro que iba a comenzar su cruzada contra las cuestas
Camino de Perales de Tajuña, primera parada para hinchar mis neumáticos
Perales que no aparece, ¡qué largo que se hace esto! jeje

A mitad de camino entre Morata y Perales de Tajuña te encuentras este corte sobre la tierra. Menudo chollo la llegada del ferrocarril para los geólogos. Más adelante los constructores no hicieron lo mismo con otros cerros y tuvimos que emprender nuestra lucha contra las malditas cuestas ("¡así os convirtais en llanura!" les decía yo). Este tramo, dentro de la suavidad de las Vías Verdes, que recorren el camino de antiguas vías de ferrocarril, es el más accidentado, sobre todo cerca ya de Perales, el que nunca aparece.

Cortado de la antigua Vía del tren de Arganda
Pero he aquí que apareció el pueblo de las peras:

¡Por fin Perales de Tajuña!
Salimos de Perales y continuamos rumbo al próximo pueblo, Tielmes. Pero antes dejamos a un lado a un grupo de reses rumiando, cruzamos por debajo de la N-Nosecuantos -la que va para la ciudad que llaman del Turia- donde había una "peligrosa" curva, sobre todo si usas el celular para hablar con la parienta, ¿verdad Santi? jeje y luego ya dejamos a nuestra izquierda las famosas cuevas de Perales. Ahí algunos sitúan el famoso pasaje ese de Sertorio, asaltando a unos oriundos que vivían en dichas cuevas, tan bien descrito por Plutarco en Vidas Paralelas, pero vamos, no es hora de ir soltando charletos de este tipo que hay ganas ya de llegar al merendero y zamparse el bocata hasta arriba de embutido.

Camino de Tielmes
Las reses a lo suyo y ni los buenos días que te dan
Cruzando por debajo de la carretera de Valencia
Las Cuevas de Perales

Camino de Tielmes te encuentras alguna que otra acequia y se da cuenta uno de la infraestructura que se está montando alrededor de eso que llaman turismo rural, menudo pedazo de hotel, con alquiler de bicicletas incluido, que han montado en lo que era un antiguo molino.

El Ocaña qué bien que anda cuesta abajo.
Esto es lo que se conoce como acequia
La Parada del Ciclista, ...será si quieres, porque nosotros seguimos de largo
Ahí queda Tielmes

El valle camino de Carabaña se convierte en algo místico y ¡no hay cuestas! ¡lo estamos consiguiendo muchachos!

Camino de Carabaña
Y con Carabaña ya muy cercano llegó uno de los momentos más gloriosos de todo el día...¡hincar el diente a la manduca!, por ahí se acercó un cuadrúpedo a sacar bocado, que tras conseguirlo y comprobar el can que el resto se encontraba ya por completo en nuestros buches, se fue sin despedirse el desgraciao.



Desviación hacía la vía del Tren de los 40 días
Carabaña al fondo
El Avituallamiento
Los postres
Tras un café en un bar de Carabaña, el recorrido sería el mismo pero a la inversa. Aquí comenzó nuestra primera aventura desastrosa. Tres, por un lado, tiramos carretera adelante buscando el desvío a la Vía Verde que nos pasamos y Yiyo, por el otro, pensando que ibamos por la Vía Verde tomó un ritmo descomunal a la caza de sus tres compañeros de aventura que no aparecían, por lo que se dijo a sí mismo: "pues sí que van deprisa éstos". Una llamada a tiempo reorganizó la situación. El que esto escribe fue rápido hacia delante en su búsqueda y los otros dos a su ritmo atrás quedaron. Eso parecía el Tourmalet con todo el grupo disgregado. Aunque dicho desaguisado nos hizo pasar ante lo que fue la central eléctrica de Chávarri, construida en el S. XIX, y que nutría de electricidad a la industria del Agua de Carabaña, fábrica de embotellado que contemplamos enfrente de lo que fue la central -hoy en día restaurante- al otro lado de la carretera. Luego ya la ermita de Santa Lucía nos indicó el camino correcto.

Entrada a la Central Eléctrica de ChávarriFábrica de Agua de Carabaña
Ermita de Santa Lucía, Carabaña
Ocaña y Santi tomando el desvío para la Vía Verde por donde la ermita

Nuestro reencuentro fue en Perales, donde encontré a Yiyo plácidamente tirado en la pradera junto a los rumiantes, tanto es así que se dejó una muñequera y tuvimos que volver al olivo donde estuvo tirado el tío para recogerla. Ahí fue donde Santi y Ocaña nos dieron alcance, para después proseguir ellos su marcha camino de Morata, donde poco antes de llegar volvimos a encontrarnos. Allí estaban esperándonos los benditos automóviles para no volver a dar ni una maldita pedalada ya en todo el día, lo siento ecologistas que por aquí paseis.
Fuera bromas sin gracia, no nos defendimos nada mal para ser nuestra primera aventura de otras tantas y tantas que están por llegar.
Esto es el inicio de una gran amistad o....todo lo contrario, nunca se sabe jaja.


Cartel explicativo en merendero de Carabaña
Cartel explicativo frente a Tielmes
El Ocaña poniéndose de largo
Recogiendo

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